"La libertad de uno termina donde comienza la del otro" decía Sartre, mientras que Busqued dijo "Tu derecho termina donde empieza el capricho del que tiene plata". En tiempos donde la palabra Libertad adquirió significados inesperados, donde libertario pasó a ser representante de una competencia individual desaforada, cuando antaño implicaba la lucha de quienes querían un mundo mejor en convivencia de pares. Estoy hablando, por supuesto, de los anarquistas libertarios cuyas acciones tuvieron amplia repercusión en beneficio de los trabajadores organizados a finales del s. XIX y principios del XX. Tengo un libro compilado de Christian Ferrer con escritos de Castoriadis, Ibañez, Foucault, Deleuze, etc. titulado "El lenguaje Libertario" es muy gracioso pensar ese compilado, esos autores (algunos militantes fervientes de la izquierda trotskista) con el significado que adquiere la palabra en la Argentina de hoy. Gente completamente en contra de los beneficios de la mayoría popular, sino de una minoría multimillonaria. Con lo peor del individualismo completamente exacerbado y, sin embargo, se identifican con la misma palabra que utilizaban Severino Di Giovani, Kurt Wilkens y tantos otros que entregaron su vida, literalmente, por un mundo más justo.
Creo que la unión de ambas definiciones puede aplicar bastante bien para aproximar un poco un término tan complejo al presente que habitamos.
Sería algo así:
Todos estamos condenados a ser libres,
y tu libertad termina donde empieza el capricho del que tiene plata.
y tu libertad termina donde empieza el capricho del que tiene plata.
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