jueves, 4 de junio de 2026

"La leyenda continúa" mens sana, boxeo, gimnasia y esgrima en La Plata...y en Finlandia.

    El pasado sábado 9 de mayo hubo una jornada histórica para el boxeo tripero en La Plata, por un lado debuta como profesional Iván Daniele, primer boxeador formado íntegramente en el club, y por otro, el polideportivo Víctor Nethol alberga una competencia boxística de primer nivel que no sucedía desde el 2016.
    La siguiente crónica es de carácter anecdótico sobre el recorrido que me llevó a ese lugar, pasando por un poquito de la pelea en sí, reflexionando acerca del "mens sana" y la mentalidad ganadora, y cerrando con una peli muy linda sobre el boxeador Ollie Mäki. De ninguna manera pretende ser un análisis técnico y preciso de los combates, así que si esperan leer eso ya pueden ir abandonando el barco blog.
    Fue una experiencia conmovedora, y una bastante novedosa en mi vida ya que comencé a entrenar en febrero. Allí conocí al grupo de boxeo gimnasia, quienes recién se mudaban al polideportivo. Aunque sean sólo cuatro meses compartiendo soy honesto al decir que la familiaridad del grupo es latente y es contagiosa. Desconociendo en profundidad el trasfondo de vida de mis compañerxs, siento la confianza para hablar de manera abierta y transparente, algo que sucede guiado por algún tipo de intuición ya que, de nuevo, no hay un historial extenso desde el cual construir esa confianza, sólo se siente. Llegar o despedirse de un entrenamiento con una sonrisa, con curiosidad por su integridad y deseos de que se encuentren y continúen muy bien. Que gente con años de formación, proyectos de profesionalismo y riguroso entrenamiento, que así y todo te dedica atención tanto para saludar como para corregir algo técnico, es realmente muy lindo de vivir. Eso, dede luego, aplica también para Marcelo, nuestro entrenador, encargado de llevar a este grupo y de gestionar el evento en cuestión.
    Ver a tus compañerxs merodeando al rededor del ring, felices de estar ahí y, encima, que uno de ellos debute profesionalmente de local con una pelea brillante. No se puede pedir más, parece guionado. 
Pequeñas situaciones y gestos que explican lo emotivo del evento. Hay un algo que excede al entretenimiento de una buena pelea, sumado al sentido de pertenencia de un club histórico. 

    Ahora sí, pasemos a la pelea. Noche fresca de sábado, afuera del polideportivo un camión enorme de la televisión, gente haciendo fila para entrar y puestos de chori que de a poco iban juntando los pertrechos para después de las peleas. Al ingresar nos encontramos con el ring en medio del poli. El mismo lguar donde vemos básquet y voley. El que cruzamos todas las semanas para subir 4 pisos al dojo a entrenar, ahora tiene un cuadrilátero gigante lleno de luces y está rodeado de sillas. A destacar: ni una publicidad de casas de apuestas, esas granjas de ludopatía que coptaron al fútbol profesional. 
    Eran cuatro peleas preliminares, la cuarta de ellas el debut de Iván, luego dos peleas por el título latinoamericano, en peso minimosca y superpluma respectivamente, siendo la última protagonizada por Ayrton "Pacman" Giménez, platense hincha del lobo que defendía el título superpluma de la OMB. Vi todas desde la platea junto a Leo, conformando así el palco de la categoría +30. Destrás nuestro, en la popular, se ubicaba la 22 que cantaba efusivamente por sus peleadores pero debía cortar el ruido al sonar la campana que daba inicio a cada round, lo cual hacía del espectáculo algo gracioso y curioso frente a otros deportes donde el aliento es constante. También la música era genial, pasando por temazos de pappo's blues y sumo. A todo esto me enteré al otro día que el queridísimo Franquito Brichetti operó como sonidista, de haber sabido antes me hubiese divertido poniéndole delay y reverb al presentador. Dato aparte, Franco hizo boxeo varios años y este evento le devolvió las ganas de entrenar, así que con eso corroboramos que la función promovió el deporte.
    Vamos al grano, el debut profesional de Iván "La Muerte" Daniele. Le tocaba pelear contra Marcelo Levetti, alguien que ya contaba con cinco peleas profesionales y lo superaba en edad, sin embargo no achicó en ningún momento. La entrada fue destacable, con la presencia de la 22 en la cancha, los cantos comenzaron ni bien asomó un guante, acompañado de Marcelo, el capitán, flameando la bandera del lobo. En la transmisión se escucha de fondo, opacado por un beat de trap ultra genérico. Aparece Iván, también con una bandera, pero además cubierto por un manto de "piel de lobo" que, desde la platea, lo hacía parecer un miembro de la Guardia Nocturna de Westeros. A su vez un peinado similar al de Khal Drogo y... sí, todas referencias a Game of Thrones, pero no es sólo estético, ya que la tenacidad de Iván para encarar la pelea fue digna de la guardia de la noche bancando los trapos en la muralla de hielo. Inevitable vínculo con los Starks y el lobo, pero eso para otro momento. 
    Volviendo al boxeo, suena la campana, los nervios de punta pero Iván lo va a buscar, copó el centro del ring, Levitti tiraba e Iván devolvía, entraban todas... y Levetti aguantaba, hay que reconocerle eso, no quisiera estar en su lugar. Ya al 3er round estábamos un poco relajados, aunque Levitti tiraba unos carterazos que, si entraban, te sentaban en la platea, y si te nockea, por más que vengas ganando en tarjetas, es un gol de oro. Intentaba hacerlo desesperar pero no compraba, se mantenía firme en su juego. Marcelo siempre insiste con tener una mentalidad ganadora, a su vez el lema del club es Mens Sana, todo esto sumado genera una mentalidad inquebrantable. Desarrollaré el mens sana más adelante, pero ahora 
sumemos a la ecuación los reflejos de Ivan, esos que entrenamos ahí en el cuarto piso del poli, yendo a golpearlo y fracasando rotundamente en el intento. Una sóla vez le pude pegar...y me dolió a mí.
    Desde luego terminó como esperábamos todos, ganó Ivan en su debut como profesional y de local, rodeado de familia, amigos e hinchas, episodio guionado. Mención especial para Levetti que sonrió casi tanto como Iván, lo abrazó y felicitó al finalizar la pelea. Realmente da gusto ver eso en el boxeo, sobre todo en un presente de tanto odio de onda y polarización extrema.
    Para concluír vuelvo al plano personal. Insisto en que esto no tenía la intención de servir de crónica de todo el evento, simplemente registrar el cómo llegué aquí. El año pasado por problemas con la pileta el grupo de entrenamiento de natación con el que compartí algunos años, se exilió a otra que me quedaba muy lejos y por ende, abandoné. Estaba un poco bajón de perder ese grupo. Entrenaba en casa pero no es lo mismo que hacerlo en conjunto. Tener alguien que te alienta cuando crees que llegaste al límite, salir de entrenar hablando alguna boludes, relajado luego del ejercicio bien realizado, es incomparable. Sin embargo, ¿Quién lo diría? en menos de un año doy con un grupo, mejor dicho, una manada, con ese espíritu de camaradería, que trabaja de manera horizontal, humilde, sin egos inflados. Todos juntos en un proyecto común. Algo difícil de encontrar en este presente de redes sociales, hedonismo desconmensurado y ficciones de auto realización que se cagan en cualquier idea de comunidad. Agradecido a Marcelo y el grupo por este ejemplo constante de humildad y camaradería.


A partir de la marca temporal 01:32:08 se puede ver la pelea de Iván.


Respecto de Mens Sana:
"Mens Sana in corpore sano" Es la frase del club desde su fundación. A pesar que hoy se utiliza la expresión de manera casi literal como sinónimo de fitness y fitfluencers, el escrito romano original refiere a una crítica de Juvenal hacia las peticiones frívolas de la sociedad romana a los dioses, quienes solicitaban riqueza, fama o belleza. Al escribir este poema dentro de sus Sátiras, Juvenal intenta referir a la dicha de disfrutar pequeñas cosas. Destaco las siguientes líneas del mismo: 
"Que considere el espacio de vida restante entre los regalos de la naturaleza.,
Que pueda soportar cualquier clase de esfuerzos,
Que no sepa de ira, y esté libre de deseos
[...]
Te muestro lo que tú mismo puedes darte, con certeza que la virtud es la única senda para una vida tranquila." 
   
    
Lo cual se encuentra en sintonía con la mentalidad ganadora que fomenta Marcelo en el equipo. Ahora bien, sucede que mis amigos nacidos de Gimnasia, que vivieron las décadas del 80 y del 90, que vieron el descenso del 2011, ellos no creen en la posibilidad del campeón hasta que acontece. El querido Manu me explicó una vez la diferencia entre el hincha converso y el nacido. El primero tiene una esperanza cuando el equipo (de fútbol) tiene varios triunfos seguidos y se avecina la posibilidad de ser campeón, mientras que el segundo sólo empieza a creer cuando sucede. Es decir, apenas transcurrida una fracción de segundo del momento en que se es campeón, cree en la posibilidad e inmediatamente después lo celebra. Hasta entonces permanece escéptico, sin lugar para la esperanza o algo parecido. 
    Esto es casi una lección de estoicismo y su "premeditatio malorum" o la visualización negativa. Pensar en la derrota, aceptar su posibilidad y disfrutar el presente partido. Los estoicos se guiaban por las emociones racionales, las eupatheiai que peremiten un equilibrio mental y se oponen a las pasiones descontroladas. Parece ser que Marco Aurelio y Epícteto fueron triperos de la vieja guardia. 

🧵Abro hilo con la Evolucion Historica de los escudos del Club Gimnasia y  Esgrima La Plata 🐺 Desde 1887 al 2023 Simplemente Sexo 🚬🚬 #CGE #GELP # Gimnasia ⬇️⬇️ Mens Sana In Corpore Sano 💙 

Por útlimo, esto del poema de Juvenal en diálogo con el boxeo me remite a un peliculón titulado "El día más feliz en la vida de Olli Mäki". Es un largometraje biográfico de un panadero y boxeador finlandés (Olli Mäki) que disputó el título mundial de peso pluma. Obviamente al ser de Finlandia es inevitable el componente Kaurismäki. Aquellas películas de los hermanos cineastas que ilustran la clase trabajadora a través de historias sencillas y grandes emociones. En este caso Mäki se enamora mientras entrena para la hazaña deportiva de su vida, a la vez que la prensa lo convierte en un ícono nacional. Pero él sólo quiere estar un rato en su pueblo laburando de panadero con la chica que le gusta, alejado del circo mediático. Esa tensión entre el amor en el pueblo y la fama deportiva es la que va a desarrollarse a lo largo de la película.
Es una hermosa historia, acompañada de una excelente fotografía. Fue filmada en blanco y negro en formato 16mm logra capturar imágenes espectaculares que nos sumergen de lleno en la vida de Olli. Ahora bien, sin irme de tema, esa sencillez que pone al protagonista entre las cuerdas, queriendo vivir tranquilo y, a su vez, atendiendo la prensa y presión del pueblo finlandés. No hay mucho que agregar, tiene algo de Rocky pero con el encanto campechano escandinavo. Es una linda historia, muy bien interpretada y perfectamente capturada. Al igual que la pelea vivida en el polideportivo. 

Review: In 'The Happiest Day in the Life of Olli Maki,' Love and Life on  the Ropes - The New York Times