viernes, 13 de diciembre de 2013

Los midget, pero no los Khazâd.

 Mientras se oye a lo lejos una orgía de flatulencias,
 que compiten en un reducido circuito,
 los camiones embisten en una grieta que detiene el flujo de la ruta.
 Las ventanas y algunos muebles aplauden este espectáculo en un crescendo,
 sacudiendo el silencio funeral.
 El olor del fastidio se siente en el aire,
 luego de que las flatulencias dejan de circular.
 Le agregan cierta vida a la constante calma neurótica.

 Pero... Creo que prefiero las ovaciones en la noche inmaculada,
 el único frío del verano.


Reverberación de las respuestas negativas

A Partir de los mil quinientos metros de altura sufrirá una ligera sensación de remordimiento.
Una vez que se estabilice, notará un ligero cuestionamiento sobre sus recientes acciones.
En caso de intoxicación aguda, siga viviendo y verá que fueron futilidades.
Haga de cada uno de sus logros un desmembramiento y pinte sus hábitos con un poco de ello, no sin antes diluirlo en una pequeña cantidad de lavandina.
Si no se encuentra conforme con el producto dentro de los cinco días de su compra...¡Banqueselá!

Me cago en Cima



Hay un ventilador que ventila hacia fuera.
Hay hielos que enfrían para arriba.
Hay luces que iluminan hacia el centro y al fondo.
Pero no hay voluntad que venga para acá.

domingo, 10 de noviembre de 2013

¿Quién quería rascarse a cuatro manos?

"¡Guacho, vení a posar" le grita Leonardo Da Vinci al modelo que utilizó para el famoso "Hombre de Vitruvio". Una combinación extraña de genes que permitió una mutación bastante particular, otro par de extremidades tanto superiores como inferiores. En la fotografía que vemos aquí arriba, dos de sus piernas salen por detrás del sillón, con ellas se sostenía parado por muchas más horas que cualquiera de nosotros, como si se tratara de una cola, la cual podía manipular para apoyarse. Cualquiera creería que al estar en contacto con alguien tan destacable como Leonardo Da Vinci, llevaría a cabo una vida de sacrificio por el conocimiento, donde gran parte de sus horas se pasen profundizando textos, escritos; mientras que la otra parte sería invertida en diseñar aparatos que faciliten las tareas cotidianas. La verdad es que Fabricio De Gasperi, el modelo con la anomalía antes mencionada, era un fanático del deporte que trabajaba en una herrería construyendo antenas que roben la señal de los canales codificados para ver fútbol de primera sin pagar.
Lamento haberles arruinado aquella imagen de alguien tan erudito colaborando con una de las mentes más brillantes que pudo gestar la humanidad hasta el momento, pero es mi deber sacar a la luz los verdaderos eventos que transcurrieron por ahí.

Dibujo perteneciente al primer número de "Al Final de la Escalera", el fanzine de esta pútrida expresión de caca que es el blog.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Puesto vacante para telemarketer del tiempo.



Me encontraba escuchando esta canción de la banda Earthless. Luego de un momento, me puse a pensar que es como una recreación de ese estado en el que estás fumado escuchando algo y decis "faaa es re largo esto". Luego lo escuchás habiendo pasado los efectos, haciendo de cuenta que sos un mormón devoto desde que tenes conciencia, para darte cuenta que en realidad, no era tan largo.
Pero hecho en una canción de modo que te puedas hacer esa pregunta sin estar necesariamente fumado.
Aunque la pregunta probablemente se de en una situación donde uno no le preste tanta atención a la música, como cuando se encuentra escribiendo o leyendo algo al mismo tiempo que suena. Entonces es cuando se cuestionaría "¿Uh todavía sigue con esto? jojo" y se dirige inmediatamente al reproductor para asegurarse de ello.

lunes, 4 de noviembre de 2013

Intentar, para volver al inicio.


Últimamente tuve la intención de interactuar con la naturaleza, aprovechando el espacio de mi patio y las formas de vida contenidas en el mismo. Me recostaba en el suelo o sobre una reposera, por lo general escuchando música, intercalando entre el día y la noche. A veces porque había luna llena, otras porque el atardecer era digno de ser observado y otras porque no pasaba nada pero mi convicción con el tema era fuerte. Al cabo de un tiempo llevando a cabo esta actividad, puedo rescatar algún que otro atardecer o paisaje nocturno exageradamente bello. Pero lo que más recuerdo son los momentos en los que me sentí todo un explorador de National Geographic al enfrentar situaciones de peligro extremo. Por ejemplo aquella vez que esquivando un alacrán a centímetros de mis piernas, volví a recostarme en la reposera para ver que en la pileta donde descansaban mis pies había un cocodrilo talibán armado con cañones de plasma, un aire comprimido y cinturones de balines, una hoz en llamas y un RPG de residuos hospitalarios. De no haber sido por Mr Músculo ahora no estaría escribiendo estas palabras. O en la tarde del pasado fin de semana cuando una araña caminó por el cable de los auriculares hasta que se posó sobre el oído izquierdo y cantó “The Antichrist” de Slayer a la par de Tom Araya. Una vez estaba cavando un pozo y me pungueó un colibrí.
No podría dejar de lado aquel día cuando visité la huerta y al acercarme a las hojas de calabaza fui atrapado por ellas y sumergido a la parte de debajo de mi casa, información que para ese entonces escapaba de mis conocimientos. Me remontaron por varios metros, mi remera favorita de Video Match quedó como la indumentaria que sobrevive a un invierno nuclear. Al mejor estilo iceberg, resulta que mi casa continúa por varios metros hasta que comienza a hacer un poco de calor, allí habitan unos seres quienes afirman ser los responsables de mantener los eventos de esta parte del planeta desde hace mucho tiempo. Formaban parte de una extensa comunidad subterránea comunicándose a través de topos en celo que acarreaban sofisticados dispositivos difíciles de describir pero que podrían ser resumidos en “un coso que parece un joystick analógico pero con más botones”. Según me contaron, esta red se encuentra distribuida por varios puntos de la tierra, independientes de las ciudades y demás, mi caso fue muy particular pero hay algunos ubicados en puntos remotos en los que uno dudaría su función pero cuya locación está planificada con el mayor de los cuidados. Todo se rige bajo sus movimientos y no suelen perder este control; aunque, desde luego, hay excepciones. “¿Cómo las guerras mundiales?” pregunté “No” respondieron “Como David Icke, Carlos Menem, Jesús y John Lennon”. Luego me comentaron que si mencionaba esto iba a morir durante noventa y dos años, les dije que todo piola y luego rieron y comentaron “Tampoco somos boludos, che. Huehuehue”. Creo tener alguna otra del mismo calibre pero en este momento se me hace difícil recordarlo.
A modo de conclusión, creo que fue un comienzo bastante extremo, por el momento continúo viendo los bellísimos atardeceres, pero en Youtube, a las cuatro de la mañana.

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domingo, 3 de noviembre de 2013

Procedimientos para que ( llene el espacio ) sea feliz.


Detrás de toda deidad hay un propósito.
En todo culto hay una intención escondida.
Creciendo como el musgo sobre las paredes.
Adaptándose como los seres vivos a su entorno.

Cuando sienta la necesidad de retirarse, llene el formulario.
Será acompañado durante su transición.
Su conclusión se anunciará con cantos y melodías.
Por favor, siéntese nuevamente.

No se deje limitar por principios, desnude su esqueleto.
Exprima sus emociones y recuerdos.
No deje de lado aquellos negativos, serán de utilidad.
Beba el cóctel y repose su masa muscular en una superficie cómoda.

Cuando los cielos se tornen marrones y los pájaros canten flatulencias.
Preste atención a las precipitaciones fecales.
Será entonces el momento de andar por el sendero arcáico.
Cuando todas las deidades fallen, siga el rastro del olor a mierda.

Copromancer III.