La atomización extrema que produce el algoritmo tiene su contraparte con la necesidad imperante de sentirse acompañado y parte de algo, cosa muy evidente con el fervor nacional del mundial, algo de todos los años pero potenciado por el partido con Inglaterra.
Con el tercer mundial, Qatar, aún podía esgrimirse la tesis sobre la tibieza de los jugadores frente a reclamos extrafutbolísticos tanto nacionales como internacionales. Sin embargo luego del partido con Inglaterra del último mundial, la bandera de Malvinas, las declaraciones de Messi que hicieron enojar, y responder, a Milei, las declaraciones del Cuti Romero frente a los ex jugadores ingleses "espero cuando me retire no ser tan idiota". Por último Paredes respondiendo por la bandera de Malvinas "son argentinas, y siempre lo serán". Ahora es difícil culparlos de tibios, mostraron un reclamo nacional a todo el mundo. Hicieron más por la soberanía argentina que toda la gestión de Milei. El partido con Inglaterra se sintió y vivió como una guerra.
Si lo comparamos con el 86, tanto Maradona y Bilardo como Scaloni y compañía en la previa decían "es sólo un partido de fútbol". En el libro Conocer al Diego (2001) Daniel Arcucci lo cita al diez declarando "todos declarábamos antes del partido que el fútbol no tenía nada que ver con la guerra de las Malvinas... ¡Meeeentira, mentiraaa! En nuestra piel estaba el dolor de todos los pibes que habían uerto allá, tan cerca tan lejos. Sentimentalmente, hice culpabes a cada uno de los jugadores ingleses."
Partido Gimnasia Tigre, en el bosque de local, minuto 10 del encuentro y homenaje a Messi que se retiró de la selección, es ahí cuando todo el estadio empieza a cantar "el que no salta es un inglés". Desde luego es algo general para cualquier argentino, pero que precisamente Messi cuente con el historial, y reciente, de romperles el orto, es fantástico.
Mucha gente se tatuó las tres estrellas seguido de unas islas malvinas con la fecha del partido contra Inglaterra.
Ni bien terminó el mundial no podía creer lo que había visto. Esos sedientos de sangre uqe pasaron por arriba a los ingleses completamente perdidos en el partido con España. Algo aburridísimo, donde no pasó nada y perdimos. Parecía un partido de esos intrascendentes que veo en el Bosque donde los dos equipos se repliegan, n pasa nada y termina 0 a 0. Pero era la final de un mundial con un equipo qeu venía peleando todo y el otro que venía ganando cómodo.
Al igual que con las etapas de un duelo, los dias posteriores seguía incrédulo y sostuve la teoría de que pasó algo. No por mal perdedor, sino a modo de consuelo, atóntio por semejante despliegue de antifutbol pero ni siquiera del buen anti futbol, de unas buenas patadas y piñas, sólo jugar para atrás, tirar centros de mierda y hacer tiempo.
Entonces recordé una lectura "Oven ready chaos" de Phil Hine, un texto introductorio a la magia (K) del Caos. Allí el autor, hablando sobre algunos ejercicios, menciona que luego de obtener algún resultado mágico se debe "intentar encontrar muchas explicaciones. Estas explicaciones deben incluir, al menos, uno de cada uno de los géneros siguientes:
- Una explicación basada en los parámetros del sistema mágico empleado
- Materialismo puro y duro
- Alguna cosa especialmente estúpida." (Hine, P. 1997,p.35)
Esto es interesante y muy práctico para diversas situaciones, así que hagamos ese ejercicio.
"En los parámetros del sistema mágico empleado" bueno, no aplica mucho ya que no es un ritual, pero estiremos conceptualmente para explicarlo desde la conspiración. Apareció un video de una arenga de Messi saliendo del vestuario con unos rostros de muerte terribles. Surgieron explicaciones en torno a amenazas de la FIFA y sanciones por la bandera de Malvinas, presión británica, etc. Descontento interno en el grupo ya que algunos adherían al reclamo y otros no. Presión al Chiqui Tapia por corrupción y entregar el mundial para safar. Casas de apuestas y pérdidas de dinero.
Materialismo puro y duro: España tenía muy buen medio campo, Argentina venía con un día menos de descanso y dejanod absolutamente todo en el partido con Inglaterra. La presión que sintieron los jugadores por ganar ese partido fue muchísimo más que nunca antes, incluso la de ganar la tercer copa del mundo. Ese agotamiento físico y mental requería de mucho descanso y sólo tuvieron tres días. La lesión de Cuti Romero y Licha martínez hace que Scaloni deba efectuar dos cambios fundamentales y se quede sin reemplazos ofensivos para el final. Mal planteo táctico de entrada apostando por la gloria de los jugadores del mundial anterior que en éste no rindieron de entrada como De Paul y n opoder poner a Lautaro Martínez, etc.
Cosa especialmente estúpida: María Becerra cantó el himno argentino, reconocida hincha de Gimnasia y Esgrima de La Plata, club ampliamente conocido por tener la peor de las malas suertes del planeta y tirarse atrás en partidos definitorios. Eso establece una causalidad directa entre el lobo y la selección argentina.
Habiendo pasado ya un tiempo, como todo proceso de duelo, me inclino más por la explicación materialista. Me gusta imaginar que hubo una conspiración por parte de la FIFA y las casas de apuestas, pero la realidad es que así como están las cosas son perfectas. Déjenme explicar esto último:
No niego que ganar dos mundiales consecutivos y cerrar la carrera de Messi con doble copa del mundo seguida hubiese sido glorioso, ni hablar de ir a festejar al centro en un descontrol absoluto (otra vez). Pero también eso implicaba la foto de la selección con la copa y Trump al lado. El mundo culorroto que nos acusa de racistas y esgriman cualquier ejemplo re boludo para sostener su tesis se hubiese agarrado de eso para decir ARGENFIFA y quitar valor al titulo. Hubiese generado un odio a Messi mundial. Pero lo más sano es quedarse con lo que sucedió. Perdimos, pero ganamos a Inglaterra en un mundial que confiaban, quizá más que nunca, en ser campeones. Encima les rompimos el orto porque empezaron ganando y dominando y luego no hicieron nada, el segundo tiempo fue una desolación absoluta para cualquier inglés al punto que hasta el día de hoy siguen llorando (si no me creen prueben abrir el subreddit r/threelions).
Desde el punto de vista de la carrera de Messi es perfecto, la cierra con un despliegue nacionalista impoluto: ganando a Inglaterra, callando a Milei (el presidente más cipayo desde la vuelta a la democracia) y llevándose la adoración del pueblo argentino.
Ningún argentino de bien puede negar que el triunfo con Inglaterra es un trofeo invisible para el resto del mundo, pero el más valioso para todos nosotros.
De todas maneras quizá haya algo de impacto en la combinación María Becerra - GELP - Scaloneta, pero no es momento de desarrollarlo ahora.
Aguante Argentina, las malvinas son argentinas, aguante el fulbo.

