domingo, 30 de junio de 2013

Regurgitándote

Creí que la ingesta de alimentos aliviaría el vacío .
Como también creí una vez que mañana sería distinto.
Pero si hoy no hago nada, ¿Qué me sugiere que mañana las cosas se darán de otra manera?
La gente se ríe a lo lejos y a veces pienso en salir a reír con ellos, pero al acercarme siento que mis risas están muy lejos de ser regurgitadas y parece ser que una pila de bilis es mi respuesta frente a aquella hilarante situación.
Desearía poder correr hacia donde quiero, un lugar donde sé que podría reir, donde hace calor y no me siento vulnerable.
Pero cada vez que lo intento me caigo en el pozo, mientras desciendo y escucho las mismas risas a lo lejos, me doy cuenta que en realidad nunca salí de ese pozo, que estoy nadando en mi propia bilis.



martes, 25 de junio de 2013

Fracaso rotundo al intentar expresar la emoción sentida cuando me enteré un mes más tarde que tocó John Zorn en Argentina.

En cuestión de segundos...fue tiempo suficiente para que mis intestinos se transformen en ácido muriático. Una mera ordenación de segundos para que todos los sonidos sean filtrados e interpretados como una sinfonía de huérfanos desnutridos llorando. En solo ese tiempo me vi rodeado por un oscuro abismo carente de colores. El plato de comida que tenía en frente transmutó en una pila de gusanos que se retorcían en un acto burlesco, al igual que la saliva en mi boca pasó a tener la consistencia y el sabor de las cenizas que yacen donde una vez hubo fuego.
Ni siquiera un minuto, solo en segundos me encontré cayendo sin ninguna pared de la que agarrarme; pero, a su vez, golpeándome con objetos que no puedo atestiguar. Durante la mencionada cantidad de tiempo me invade la sensación de que mi piel es desgarrada lentamente y lo único que brota de las heridas son gritos vacíos en un desesperado intento por buscar una respuesta. Intenté gritar, dentro de ese contexto, pero hacía segundos que el aire se había esfumado de mis pulmones, siendo reemplazado por la flatulencia de miles de ratas que muerden y arañan lo poco que queda de mi pútrida carcasa. Repentinamente dejaron de brotar lágrimas de mis ojos, para ser sustituídas por granos de arena que rasgaban la piel remanente en mi rostro, a pesar de que quería evitar hacerlo, llorar me era inevitable.
No se exactamente cuantos, pero si que son una mínima cantidad de segundos que presté para decidir arrancarme los ojos y dejar de contemplar estos horrores. Pero al intentar mover mis manos noté que se encontraban encadenadas, a pesar de que seguía cayendo. Desesperado, vacío y con olor a podrido, seguía cayendo. Pasaban los segundos, y seguía cayendo. Las ratas mordían y defecaban en mi interior mientras yo, me encontraba cayendo. Las paredes me golpeaban y la arena que manaba de mis ojos ahogaba mis gritos.
Lo único que permaneció como estaba era mi mente con el exclusivo pensamiento, junto con el cuestionamiento de por qué motivo me habría de suceder esto, de que el reloj de bernardo habría solucionado todo esto. El reloj de Bernardo lo habría evitado. O tal vez la TARDIS del Doctor, o aquel característico De Lorean que todos conocemos.
Cualquiera de estos implementos me habría transportado al pasado dieciseis de junio para ver a este conjunto en vivo, en lugar de haber pasado aquel día rastrillándome el escroto.
Ahora solo me queda seguir cayendo, hasta que el vacío me termine de comer y tal vez entonces, pueda pensar en otra cosa.

En este espacio suele ir una imagen acompañando al texto, pero en este caso particular tendría que ser una imagen en negro para que sea acorde, y no vale la pena hacer el esfuerzo. El texto es la opción alternativa de expresar los sentimientos, la otra era tipear aleatoriamente y, preferentemente, en mayúsculas, sin acentos y con abundancia de números y signos que no se usan nunca, como este: €
o este: ¿Sabían que se le puede poner tilde a la "Y"? si, miren: ý

viernes, 14 de junio de 2013

Rito Fecal





"Cultistas se refugian en la perisferia de su mente.
Cegados por el trance, actuando sin órdenes ni voluntad, mientras el fuego se atreve a danzar dentro de un ambiente casi estático.
Una oración que se repite penetra la piel de aquellos cuyo único propósito será satisfacer la oscura voluntad de quien hizo tanto por nosotros.
Aquel cuyas enseñanzas son el pilar de nuestra organización, aquel cuya materia fecal parecía mármol pulido con años de trabajo y experiencia.
Allí yace, brillando con las llamas, una pequeña ofrenda para aquel olvidado de los magos: Copromancer. "



Excrapto del libro esoterista "Copromancer II: Ritos de pasaje" de autor desconocido.

El Impotente




Mientras la radio suena, él desconfía.
Se siente impotente al no poder hacer nada.
Impotente por ser traicionado.
Impotente como en la cama, en la que se encuentra pensando que ocurrirá.
Defraudado por considerar traicionarse a si mismo,
pero luego se cuestiona ¿Cuánto valgo?
y al no encontrar respuesta, se siente impotente.

Suena el teléfono, le avisan que no pagó, y se siente impotente.
Suena el timbre, son testigos de Jeovah, probablemente sean impotentes.
Se escucha un disparo.
La impotencia se desvanece... hasta que se da cuenta que él no lo provocó.
No tiene suficientes huevos para hacerlo, se siente impotente.
Al menos la radio sigue sonando.






lunes, 13 de mayo de 2013

Mensajes de texto y ciencia ficción.





     Últimamente mi celular falla en mostrar el nombre del remitente, exhibiendo solo el número. De esta manera me vi forzado a identificar a la gente por sus últimos números del celular, lo que llevó a que cada vez que leo las cifras finales y lo relaciono inmediatamente con su propietario, me sienta como un personaje de aquella primer película de George Lucas, "THX-1138" donde todos se identificaban exclusivamente con números.
-Oh, es un mensaje de 5570. Si, por supuesto que puedo prestarte dinero para evitar la extinción del pingüino rosado caribeño-
Por lo general el contenido de los mensajes carece de semejante solidaridad, pero quería ejemplificar la complicada situación, sepan entender si respondo un celular con conteido carente de cordura donde me refiera a ustedes como números en vez de aquel apelativo que les otorgaron sus progenitores.
En la mayoría de los casos la respuesta a mensajes suele ser similar a las dadas por aquella misteriosa figura de la película.

viernes, 3 de mayo de 2013

El Valhalla, Pepe Muleiro y una taza de té.

Ayer por la noche me encontraba disfrutando de una taza de té mientras imaginaba lo que sucedería si un individuo cualquiera entrase a la sala de lectura de la universidad para sentarse y comenzar a leer un libro de chistes de Pepe Muleiro. Justo cuando estaba por el momento donde entraba una orden de ocultistas llamados "Neo Crowleys" me interrumpió mi estimado Gateater solicitando una canción que no sea ni "rock" ni "cumbia" algo más tradicional.
Lo primero que me vino a la mente fue Wardruna, la banda donde participa Gaahl (ex cantante de Gorgoroth) quienes hacen música folklórica escandinava y demás. Fue una elección correcta, luego de recibir el aprobado, me comentó que necesitaba una breve reseña de la historia contada en la canción, algo pequeño... de tres renglones. Debido a que la mayoría de las canciones de Wardruna están escritas en runas y mi único conocimiento con las misas es de unas escasas letras en el alfabeto utilizado por Tolkien en "El Hobbit", me vi forzado a inventar algo.
Unos mintutos después envié lo siguiente:

Aventureros eran los hombres que se enviaban
Luego de años de espera los cuales parecían una eternidad
Volvían, algunos, a ver a sus familias en sus hogares
Aunque no todos llegaban como habían partido

Sucumbían bajo la tentación de los demonios que se cruzaban en su viaje
Entonces de esa manera podían, de una vez, reclutar jóvenes guerreros

Lugares profundos y oscuros donde la única compañía era la soledad
Absorbidos por herejías y comportamientos heterodoxos a sus hábitos

Caminaban sendas que habían sido marcadas por sus antepasados siglos atrás
Obviando las señas que estos habían dejado..
Mordiendo asi, el anzuelo de los demonios que ansiosos esperaban
Entonces, acercándose a su destino

Deberían luchar por quiénes les habian encomendado semejante tarea?
O acaso se tentarían y defenderían a aquellos que facilitaron su camino
Buenos hombres, de eso no hay duda
La duda, justamente, es la que juega un mal papel en la mente de estos
Algunos llegando a matarse por la desesperación que esta ofrecía
Dias y noches atormentandose, jamás parecía terminar
Amaneciendo con imagenes que ningún humano seria capaz de aguantar más de un minuto.


Se encontró muy entusiasmado con el texto, algo que superaba ampliamente los tres renglones, una historia emocionante de búsqueda y pérdida, de coraje y honor, peleas que pasaban de generación en generación, algo digno de ser narrado acompañado de dulces melodías como las de Wardruna.
La conversación continuó con chistes boludos como "-Claro, como Ades-" ; "-No, Ades era el dios del jugo, por otra parte Hades era el dios del inframundo en la mitología griega-".
Verdaderamente esperaba que note el pequeño mensaje infiltrado en el texto, caso contrario me iría a dormir con un cargo de conciencia muy grande que no me dejaría concluir las consecuencias de ir a la sala de lectura con un libro de Pepe Muleiro.
Cuando ya se tornó obvio que el mensaje pasó desapercibido y, luego de varios intentos fracasados de remarcarlo, le dije lo mismo que diré a todos aquellos que leyeron hasta este punto y todavía desconocen el motivo por el que estoy publicando esto.
Lean verticalmente las letras mayúsculas con las que empieza cada renglón.
Develado el misterio me pude ir a dormir tranquilo y al final los ocultistas rieron toda la tarde con el libro de Pepe Muleiro.

Está científicamente comprobado que aquellas personas que toman más de una taza de té por día, tienen menos probabilidades de ser violados por una manada de mandriles neo nazis.
Copromancer...digo..Caver.

viernes, 26 de abril de 2013

Aventuras y misticismo en el 4/20



Primero y, a modo de introducción, creo que sería acorde comentar sobre lo que me refiero cuando pongo "4/20" en el título. Antes de que supongan que se trata de una fracción y que lo que leerán a continuación es un planteo matemático de como administrar mejor algún suministro quiero comentar que no es el caso.
La historia del "Cuatro y Veinte" comienza aproximadamente en 1971 en la secundaria de San Rafael, California. Un grupo de jóvenes que se hacían llamar los "Waldos" acordó reunirse a las 4:20 en la estatua de Louis Pasteur para buscar un depósito de cannabis. Después de varios intentos fracasados de encontrarlo, decidieron repetir la rutina pero limitándose a fumar cannabis. La historia creció gracias a la publicación en una revista del momento y hoy en día el 20 de Abril (4/20 en el calendario norteamericano) es considerado un día de recreación donde uno se puede dar el lujo de fumar droga sin motivos específicos para abrir un portal con otros fumadores que también lo están haciendo en el momento y entrar en una suerte de sesión de chat cannábica donde cada usuario se registra e inicia sesión automaticamente una vez que enciende e inhala el humo de marihuana. Bueno, no tan así pero igual está re bueno. Ahora que hay un poco de trasfondo, voy a comentar como fue mi último 20 de Abril.
Amanecido con un bellísimo tono dorado sobre la superficie de aquellos objetos que se encontraban bajo la luz de la ventana, decidí comenzar el día escuchando Sleep para que todo sea relativo, desayuné con el canto de los pajaritos, y el de Al Cisneros.
Luego de unas horas cuyo recuerdo fue eliminado de la memoria para poder recordar temas del examen de la semana que viene, apareció mi compañero Afro Zombie con quien pasamos una gran cantidad de horas de la tarde manipulando un tipo de fauna vegetal específica y conversando sobre diversos tópicos. Hubiese sido un buen registro audiovisual ya que la conversación fue desde música, pasando por chusmeríos, pegando una vuelta en la esquina de la historia antigua, tomando la 519A hasta conocimientos de botánica en general y culminando en una charla gastronómica donde se narraron platos abundantes y majestuosos, comidas dignas de un galardonado festín.
Mientras el sol se ponía y disfrutábamos de ese sabrosísimo néctar que es la cerveza Miller, decidimos ir en búsqueda de comida y otras cosas, realizando de esta manera un abastecimiento para la noche que nos deparaba. Una vez dentro del supermercado todo parecía tan sabroso y tentador, las marcas eran increíblemente llamativas y todo producto poseía alguna característica que despertaba una potente curiosidad. Tras un gran esfuerzo por recordar lo que debíamos comprar y por omitir todo aquello que se infiltró en la lista inexistente una vez que ingresamos al recinto, llegamos a la caja. Afortunadamente el trámite fue ligero y en pocos minutos nos encontrábamos camino al auto. A medida que nos alejábamos del supermercado imaginamos lo sabrosas que serían las diversas comidas compradas, y fue durante esta conversación que nos dimos cuenta de lo barato que había salido todo. Una vez en casa hicimos el cálculo, debido a que el ticket lo entregamos a un museo pensando que era una tabla originaria de los 10 mandamientos, y nos dimos cuenta que la persona encargada de cobrarnos todo había cometido un horrible error al saltearse unos, aproximadamente, cuarenta pesos. No nos hicimos mucho drama y le otorgamos la responsabilidad de ello al misticismo del 4/20.
Luego de una sabrosa cena comenzamos a preparar todo lo necesario para una noche en Punta Alta, donde tocaríamos por primera vez con nuestra banda, en una maravillosa muestra de casualidad y relevancia, durante el 4/20.
El auto se encontraba abarrotado entre partes de batería, comida y latas de cerveza, antes de partir iniciamos la ceremonia para rendirle culto en su día a nuestra deidad, y finalmente partiendo al punto de reunión. Una vez allí establecimos coordenadas y, en una fila de automóviles que parecía imitar a la caravana presidencial, iniciamos nuestro camino hacia la ciudad vecina.
Aquel viaje fue memorable, mientras la autopista se abría oscura como un pasaje hacia otra Dimensión, en el interior del auto sonaba un compilado de música extraña que mataría del susto al doctor Miroli. En un momento tomamos un atajo por el basurero municipal, transitando una ruta con arbustos al rededor y agua en la mitad de la calle. Fue otro de esos momentos dignos de haber sido conservado en material audiovisual.
Llegados finalmente a Punta Alta comenzamos a desembarcar y continuar el ritual que había iniciado en la Coprópolis. Me encontraba solo descargando las cosas del transporte y fue entonces cuando se arrimó un auto de la ley, una carroza con esos colores inconfundibles, aquella distintiva luz intermitente en el techo que sugiere una amargura en la mayoría de los casos. Repentinamente sentí como se me estrechaban los vasos sanguíneos y dentro suyo corrían miles de cucarachas con ácido muriático en sus extremidades, algunas se atascaban en mi garganta y otras se infiltraban en la corteza cerebral. Vi caer en pedazos, mutilado y torturado al majestuoso 4/20, lo escuché gritar por piedad y quebrar las uñas contra la pared en un intento de sufrir algo menos doloroso que la mismísima realidad. Ante todo ello decidí actuar como si ninguna de estas circunstancias se hubiese hecho presente.
-Hola- Dijo el oficial que se encontraba dentro del patrullero, con un tono carente de emoción que lo pone a uno en la duda sobre las condiciones en las que se dirige.
-Hola, ¿Qué tal?- respondí cordialmente.
-Bien...che, ¿Quiénes tocan en "La Motoquera" hoy?-
Tratando de disimular la sorpresa ante aquella inesperada pregunta respondí -Dimensión Oculta, que somos nosotros, Trauma Corp, Castradas y Second White-
Pareció analizar minuciosamente esa información, para continuar -Ah, ¿Y ustedes qué tocan?-
Intenté disimular el género de alguna manera para evitar sospechas pero las cucarachas jugaron conmigo -Hacemos una especie de Stoner Doom medio colgado-
-¡Ah mirá qué bueno! Bueno che, ¡suerte y qué lo pasen lindo entonces!-
-Muchísimas Gracias, ¡Hasta luego, qué tenga buenas noches!-
Frente a la primer persona que salió del bar comencé a saltar como un taladro, emocionado como una quinceañera minutos antes de su rito de paso en la vida. Hasta los policías actúan con buena onda en este maravilloso y particular día, otra obra del místico 4/20.
A medida que la gente llegaba al bar surgían historias de todo tipo, de esas que  se cuenta la gente que pasa tiempo sin verse. De esta manera transcurrió el tiempo hasta que comenzó la primer banda, Second White. Repentinamente, tres compañeros y yo, fuimos hechizados por un brujo de punta alta que nos manipuló el estómago de una manera retorcida. En una escena lamentable, de total agonía, trazamos un plan para romper el hechizo, decidimos ir a comprar un pancho a la plaza. Una vez llegados allí observamos que el lugar estaba cerrando, suplicamos por la venta de algún alimento pero se rehusaron, justo cuando estábamos a punto de quebrar en lágrimas ocurrió un milagro. Solo una deidad tiene el poder suficiente como para lograr semejante maravilla. Las lágrimas cayeron de todas maneras, pero fueron de felicidad, una emoción tan dulce y sabrosa como el pancho que anunciaba el pizarrón del local vecino. Entramos sin dudarlo a reclamar nuestro alimento.
El lugar en su interior podría haber confundido a cualquiera con que se trataba del rodaje de "Gummo 2" o alguna película nueva de Harmony Korine. Ordenar aquellos panchos fue una operación tan complicada como desarmar una bomba atómica portátil o pilotear un transbordador espacial en el Autódromo de Luján de Cuyo, pero pudimos lograrlo efectivamente haciendo el trabajo en conjunto, y fue cuando nos sentamos a esperarlos que pudimos contemplar el escenario con el detenimiento que se merecía. Dos adultos con intimidantes bigotes, de unos cincuenta y tantos años, con vasos de cerveza en la mesa y varios vasos más dentro de su organismo, se encontraban en pleno éxtasis mientras sonaba "El Chaqueño Palavecino" en la rockola. Al mismo tiempo me encontré regocijado contemplando las expresiones de mi estimado Vengador Tóxico frente a la chacarera, casi como las expresiones de piedad del 4/20 cuando se acercó el patrullero.
Nos pareció una excelente idea invertir dinero para que suene un tema de los pibes chorros, tras un intento fracasado insertamos otra moneda, y otra, y otra. Gastando cuatro pesos, siendo un peso por tema, en un esfuerzo inútil por musicalizar el ambiente de otra manera. En ese momento llegó un mensaje de texto del guitarrista de Dimensión Oculta que decía "Caigan al recinto que terminó la banda". Nuestra respuesta al unísono fue: -Uh....-
Gracias al 4/20 los panchos llegaron en seguida y los devoramos en el camino, de todas maneras llegamos un poco tarde y ahora quiero que se tomen un momento para pensar y responder la siguiente pregunta:
¿Hay acaso algo más Stoner que llegar tarde a tocar porque te fuiste a comprar un pancho en un intento por saciar el hambre repentino?
Cuando se encontraba todo en orden para dar inicio al primer recital de Dimensión Oculta, nos dirigimos a una pequeña ceremonia en la cual le rendiríamos culto al majestuoso día en el que nos encontrábamos. Luego de ello estábamos listos para ser parte del principio de un momento tan ansiado por nosotros. Como conclusión debo admitir que la espera valió la pena y si alguno de los presentes está leyendo o también si alguien ajeno a todo esto leyó hasta acá, voy a aprovechar para agradecerles desde lo más profundo de mi mohoso corazón.
En un acto de revivir la noche en un horario tan tarde como lo son las cuatro de la mañana, Castradas y Trauma Corp hicieron lo suyo para activar a todos en un pogo amistoso y violento que despaviló a todos los que comenzaban a cabecear y ansiar la almohada.
Cuando creía que el 4/20 había dado todo lo suyo, comenzamos a manejar de vuelta para nuestra ciudad de origen. Nuevamente noté lágrimas cayendo por mis mejillas y el dulce sabor de la felicidad, al recordar que en la mochila todavía tenía un paquete de papas fritas, dos alfajores, varias "tortuguitas" y una cerveza en la conservadora, todo en un acto de majestuoso sacrificio y entrega por parte de una fecha tan bella.
Mientras el cielo reducía su escala de colores oscuros progresivamente, masticaba con una sonrisa y pensaba en que todo esto sólo podría haber ocurrido en una fecha particular.








   El temporizador del horno que se encuentra en la cocina de casa permanece de esta manera desde que tengo seis años. Hace poco entendí lo que estaba insinuando.

Caver.